Las redes sociales, o la internet en general, son un contrapeso genial a las limitaciones de una vida comunal en el sentido que, a menos que vivas en una comuna maravillosa, socialista, cosmopolita, idealizada, una comuna no te puede ofrecer la variedad y calidad de vida que compartir experiencias con gente de otros países y culturas te da.
Con esa consideración en la mira, una herramienta de redes sociales que complemente la vida física de una comuna sería la mejor combinación de los mundos. Aumentaría la conectividad funcional entre las personas reduciendo su costo (la micro, los deliveries, no son gratis), con eso dejando más tiempo libre y más facilidad a que las veces que se hace acto de presencia en la comuna como actividad física esto valga la pena.